El caso Maldonado es un “incidente”

13 noviembre, 2017 | By | Agregar un Comentario

Lo que voy a decir no tiene origen político sino jurídico. Ahora los diarios publican que MALDONADO, SE AHOGÓ Y DAN PRACTICAMENTE POR TERMINADA LA CUESTIÓN. Alguien me dijo: está todo claro; fue un accidente. Otros dicen: sigue siendo una desaparición forzada. Tampoco lo es porque MALDONADO “apareció”, pero muerto. Entonces, no es una desaparición, estrictamente. Ahora… ¿Usted conoce alguien que no sabiendo nadar, se meta en un río, lleno de pozos además, y de aguas heladas, 3 o 4 grados, y en pleno invierno? Yo no conozco a nadie que haga algo así. Entonces, sin meternos en la separación de este lado o del otro de una grieta, porque no es mi caso, analicemos lo que pudo ocurrir.

Maldonado, el ahogado, fue obligado a ahogarse. Silbaban seguramente las balas detrás de él, porque la persecución no era con palos y piedras, arsenal de los indios mapuches. En esta persecución ¿que esperaban que haría MALDONADO? ¿Hacer un curso rápido de natación? ¿Devolver las balas de los que lo perseguían con las armas que le habían hecho llegar desde Inglaterra, según me dijo alguien muy querida y muy distraída? No, lo que esperaban era que se metiera a la fuerza en el río y se ahogara.

La cuantiosa jurisprudencia que tenemos en este país, tiene un caso que nos orientará. Se trata del caso EZEQUIEL DEMONTY, UN LADRÓN QUE FUE OBLIGADO POR LOS POLICIAS QUE LO HABÍA CAPTURADO A METERSE EN AGUAS DEL RIACHUELO. Esto ocurrió hace unos seis años o siete años, calculo. Los policías no le dijeron, “metéte en el agua”, sino simplemente contestaron a algo que dijo Demonty. “No sé nadar”. Y entonces replicaron, “Tirate al gua, porque sino te metemos un tiro en la cabeza”. Demonty se tiró y se ahogó. Los policías fueron condenados… A PERPETUA.

Si me dicen que es un caso distinto, lo aceptaré. Pero también, que el que me lo dijo está loco, o loco de fanatismo, no del viejo sino del nuevo que también es un fanatismo… remozado.

Insisto, si usted conoce a alguien que se haya metido, voluntariamente, en un río helado y sin saber nadar, además lleno de pozos, me lo informa, por favor.

Conclusión: creo firmemente que MALDONADO SE AHOGÓ. No creo que no lo obligaran a ahogarse. Creo también que el que lo hizo puede haber sido uno solo, no una fuerza de seguridad. O provenir de esa fuerza de seguridad la orden de hacer que se ahogara. Y esa es la interpretación correcta de lo que ocurrió. No es un accidente, como dijo un maestro del Derecho Penal, Rivarola. Es un INCIDENTE, por lo tanto la investigación debe seguir. Y no cerrarse con la hipócrita afirmación de que Maldonado, simplemente, se ahogó.

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